Apariciones en la ciudad Prohibida

En el corazón de Beijing, china, se encuentra un complejo arquitectónico construido y ocupado durante la primera mitad del siglo XV. La Ciudad Prohibida, el palacio real de los emperadores chinos y que hoy forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, recibió ese nombre debido a que su acceso estaba impedido a los plebeyos, aunque también ciertos funcionarios y miembros de la realeza tenían restringido el paso a las áreas exclusivas para el emperador.
Los fastuosos edificios, los jardines y los templos ceremoniales se disponen de acuerdo con las normas indicadas por el arte del Feng shui. La construcción, hoy abierta de manera parcial hasta la Revolución de 1911-1912, que marcó el término del gobierno imperial, el cual se extendió por más de 2,000 años y abrió paso a un régimen republicano. Puyi, el emperador que se convirtió en ciudadano, la hábito en secreto algunos años más.

Apariciones en la ciudad ProhibidaEl folclore chino es rico en historias de fantasmas, y la Ciudad Prohibida no podía estar ajena a ellas. El experto Qu Zheng Yin ha reunido varias, como aquella de que los cuidadores de la entrada suelen escuchar música de otro tiempo y de vez en cuando ven pasar a grupos de eunucos y cortesanas. Al parecer este fenómeno lo han observado varias generaciones de guardianes, influidos se dice por la energía negativa del lugar, escenario de injusticias y abusos de poder. Son los mismos argumentos que se multiplican por la noche. Incluso se reporta la presencia de uno de los fantasmas que han sido paradigmáticos en las culturas más diversas: la “llorona”, es decir el espectro de una mujer