El chivo brujo

Durante un tiempo cuentan los abuelos que todos estaban atormentados de miedo por el Chivo brujo, éste según se decía era nada menos que el mismísimo hijo de Satanás, para que se den una idea, tenía cuerpo de humano, pero cabeza y patas de chivo, sus ojos bien rojos, su cabello muy asqueroso y era un ser maléfico totalmente, a los niños se les decía que los dejarían solos en la calle cuando sale este ser malvado si se portaban mal y hasta las mujeres de pueblo tenían mucho miedo de él en los tiempos donde se lo escuchaba rugir por las calles, después de un horario nadie salía de su casa.