El hombre que no creía en Todos santos

Esta es la leyenda de un hombre que ya viudo de su mujer, pensó que no volvería a casarse, pero entonces encontró a una mujer viuda también que lo acompañó en su vida. Ellos tenían algo de bienes, si bien el dinero era escaso, ella había heredado de su marido varios animales y demás cosas que servían para poder vivir bien. Sin embargo, el hombre vivía como si no tuviera nada.

Llegaba el día “Todos santos” y él le dijo a su mujer que no pondrían nada ese año porque se encontraba cansado de tanta celebridad que para nada servía, el hombre comenzó a burlar la tradición y dijo que si quería dejar una ofrenda, entonces debía salir y ponerlo en lugar de algo rico o alguno de sus animales, ella fue corriendo a hacer un guisado.

image006Regresando de la milpa y caminando junto al camposanto, él pudo escuchar claramente que había dos personas hablando, una le decía a la otra que su casa estaba hermosa, más bella de lo que la recordaba, también decían que se llevaban pertenencias que estaban extrañando y se encontraban muy felices, pero reconoció que uno de ellos era el marido de su mujer ya fallecido, este no estaba contento, nada le habían dejado, los demás le repartían un poco de su comida de sobra y ninguna pertenencia, por poco que lloraba del dolor. El día siguiente este hombre no volvió a abrir los ojos porque la tradición dice que siempre hay que dar una ofrenda aunque sea mínima, ya que de otro modo es la muerte quien castiga la ofensa.