Jaén

Vivía en una mansión una familia adinerada y de buena posición social, la hija piadosa con una sensibilidad traía boca abierta a todos los caballeros de la época pero la mala fortuna hizo que se enamorara de un joven que trabajaba en las caballerizas de aquella casa, los padres no vieron bien aquella relación por lo que ellos se siguieron viendo a escondidas, un día el padre los sorprendió el cual encerró a su hija en una habitación en la torre dejándole tan solo un libro de oraciones la joven pudo abrir un hueco pequeño en el retirando una estilla y con ella se pensaba la muñeca para poder escribir con sangre en la hoja, mientras su amado esperaba cada noche el mensaje de su amada alimentado por la dulzura y la tristeza que relataba la hoja, la muerte le sobrevino por tanta sangre derramada y su espíritu quedo vagando por las habitaciones del edificio.