La gara

Lucia se llamaba una joven que le encantaban los gatos y jugaba con ellos, constantemente su papá era un hombre adinerado y era hija única le habían comprado gatos de diferentes razas, su papá la consentía mucho con regalos de pequeños y tiernos gatos. Cuando lucia salía a pasear dejaba a sus gatos encerrados pero antes les hablaba como si fueran niños, les decía que se portaran bien y que no hicieran travesuras.