La hechicera azteca

by Cuentista on 17/05/2012

  

La siguiente leyenda no es corta, pero tampoco muy larga. Muy buena para pasar un rato de miedo.
La hechicera azteca

Hay veces nos encontramos con elementos tan cotidianos que ni siquiera los tomamos en cuenta en este pequeño morral de yute, tejido por unas manos artesanas se encontró el remedio para darle fin a una horrenda pesadilla que le quito la vida a casi un pueblo.

En una población maya escondida entre la tupida selva de Yucatán habitaba una feliz pareja ellos eran muy jóvenes y trabajadores Cham-sat, era un hombre corpulento que se dedicaba a trabajar la tierra mientras que Naxquin, pasaba los días enseñando a las mujeres de la aldea el arte de la cerámica pero ella en especial tenía un don que la hacia diferente a las demás, su abuelo le había enseñado a curar con hierbas al mismo tiempo que invocaba las grandes fuerzas de los mayas para ayudar a los enfermos y moribundos que iban a visitarla a su pequeña choza, pero eso si siempre recordaba las enseñanzas de su abuelo, quien le advirtió que nunca invocara a las fuerzas del mal, ya que no se podía confiar en los dioses de las tinieblas porque siempre traicionaban y se revertía el hechizo Cham-sat y Naxquin, querían tener muchos hijos como las demás familias pero pasaba el tiempo y no se veía señal de ningún embarazo como la infertilita no era bien vista en la sociedad maya, empezaron hacerle burla diciendo que también su esposo se iba a buscar otras mujeres y que ni con sus conjuros lo mantendría a su lado

Naxquin, agobiada por este suceso empezó a encerrarse en su choza alejándose de las demás familias incluso a desconfiar de su esposo quien la amaba tanto, una noche Naxquin salio al encuentro de su esposo para darle la buena noticia, pero un grupo de señoras escondidas entre los árboles la sorprendieron y le lanzaron piedras al cuerpo Naxquin no sabía porque habían hecho eso. Siempre les ayudaba y les enseñaba con las curaciones cuando lo necesitaban, ella no puedo correr y callo sin fuerzas en la tierra bangoza , al día siguiente Cham-sat, espero a que su mujer despertara, después de unas horas Naxquin, volvió en sí, y reincorporándose abrazo fuertemente a su marido y le pregunto sobre lo que le había pasado, pero ella no soporto y se soltó en un fuerte llanto , Naxquin quien ya tenía varios días de no ver la luz del sol acrecentó su amargura y odio hacia las mujeres ya que ella había perdido a su hijo por su culpa, fue entonces cuando decidió desobedecer las enseñanzas del abuelo e inmediatamente preparo un ritual para invocar a los dioses de la noche, llena de odio tomaría venganza contra la gente que la había maltratado.

Una noche salio silenciosamente de su choza, se dirigió a la selva y con un conjuro mágico en su voz ordeno enérgicamente a su dios que desprendiera de su cuerpo y poco a poco caía de su cuerpo dejándola sobre músculos y tendones llenos de sangre, todas la noche recorría barios lugares donde aprovechaba las dotes de hechicera al igual que su fantasgorica figura para sacarles el corazón duro que según ella tenían todas las mujeres. Al amanecer ordenaba a su piel que regresara a su cuerpo y volvía a su casa, todas las noches la mujer repetía el conjuro y salía atemorizar a los aldeanos pronto las personas tenían miedo al salir por las noches y apenas el sol se metía los hombres corrían para ocultar a sus mujeres, la noticia de la maligna posesión llego hasta los oídos del esposo de la hechicera y cuando el le contaba ella sonreía malévolamente.
Una noche Cham-sat se levanto y al no ver a su mujer a su lado se levanto y la siguió sigilosamente para ver hacia donde se dirigía, y fue entonces cuando Cham-sat presencio el espeluznante ritual en el que su esposa se transformaba, después de ver esto el hombre regreso su choza, se quede despierto toda la noche y se dedico a pensar en todo el daño que su esposa había causado, inmediatamente pensó ponerle fin a esa pesadilla a la noche siguiente Cham-sat espero a que su esposa se levantara y en cuanto salio de la choza, Cham-sat tomo un envoltorio con sal y lo puso en un morral de yute la siguió y presenciando nuevamente el horrendo espectáculo espero a que ella se marchara. Horrorizado se acerco a los restos de piel tirados en el suelo y saco de su morral el puño de sal que esparció sobre la piel, cuando la hechicera volvió antes del anochecer ordeno a su piel a que regresara a su cuerpo y esta vez no la obedeció, al ver que no podía recuperar su piel grito llena de rabia es muy cierto que todo lo malo que se desee para otras personas se regrese a quien lo invoco, al igual sucede con los hechizos y brujerías hay que tener cuidado en solo el mal para alguien ya que en algún momento la vida nos puede dar una espeluznante sorpresa.

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