Leyenda de Chucho Montes

Macedonio Montes era un ladrón conocido con el apodo de chucho, él se puso como trabajo quitar dinero a la gente acomodada, a las de buena posición económica o ricas, lo que sí es seguro es de que jamás ni si quiera lo pensó, nunca robo a un pobre, eso sin contar que nunca hirió ni mucho menos mató a nadie de los que asaltaba. Era demasiado bueno, sobre todo con la gente necesitada, dicen que una vez se encontró a un señor cargando leña y le dio lo suficiente para que se comprara un burro para que el ya no cargara las cosas. A los pobres era a los que ayudaba no a la gente floja que realmente sí podía trabajar.
Duro muchos años robando pero lo que hizo mal fue cuando robo un cuarto del pueblo de Huimilpan, llevándose joyas y dinero, terminando preso, fue juzgado pero condenado a morir en la horca, porque no delato a nadie echándose la culpa él sólo.
Días antes de que lo ahorcaran quiso ver al obispo, Dice la leyenda que Chucho Montes ayudó a muchas personas pobres, no es bueno robar pero él lo hacía para ayudar a los demás, y sus últimos momentos de vida los pasó rezando.