Leyendas de amor

Hace mucho tiempo, siglos, una pareja de esposos tenían una hermosa hija, el Padre era un caballero, no era rico, vivía del cultivo de su pequeño terreno, la madre era una mujer de origen modesto y muy tímida, solo deseaba pasar desapercibida. Un buen día se eligió al nuevo rey, y el padre como era de esperarse que es un caballero tuvo que estar presente, se le hizo eterno el tiempo que duro rindiendo homenaje al nuevo rey. Cuando se dispuso a volver a la pequeña le llevo una muñeca y a su esposa un espejo de color plata, nunca antes en ese poblado habían llevado al pueblo un espejo, la ignorante mujer le pregunto que si quien era esa mujer que se asomaba en ese pedazo de metal, a lo que el esposo contesto con sonriente diciéndole que era ella; La salud de la mujer era muy débil y una mañana amaneció muy enferma, la madre sabiendo que se acercaba su final, tomo el espejo y se lo regalo a la hija diciéndole que cuando ella ya no este y la niña se sienta sola mire el espejo que siempre podrá ver su reflejo en él. Leyendas de amorA los pocos instantes la madre murió; paso un poco de tiempo y siempre que se sentía sola o triste, la hija tomaba el espejo y comenzaba a hablarle, una tarde el padre se da cuenta de este suceso y le pregunta que si con quien habla, a lo que la niña saca el espejo de sus ropas y le dice que habla con su madre, que no se ve como se miraba aquel día que murió en esa cama, se ve más joven y más feliz, a lo que el padre le responde a la hija, me da gusto que encuentres a tu madre en ese espejo así como yo encuentro a tu madre en ti.