Leyendas del terror

El doliente de San Diego de Cuachayotla. Durante la década de 1940 en el llamado camino real solían escucharse todas las noches lamentos como de un niño pero todas las personas que salían a investigar la causa de los lamentos en búsqueda de algún niño terminaban convulsionando en el suelo. Las familias que habitaban el lugar preferían dormirse temprano por el gran temor que sentían tras llegar la noche, especialmente las horas en las que se escuchaban estos lamentos, algunos trabajadores preferían dormir en cuartos de trabajo en lugar de irse a sus casas a descansar ya que se les hacía de noche y no querían pasar por esos rumbos.
Después encontraron un muñeco de trapo con varios alfileres clavados, motivo por el cual fue llamado un sacerdote a realizar un exorcismo y al concluir con el cesaron los lamentos en aquellos rumbos.