Leyendas muy cortas

El cerro del catrin. Las fiestas de la trinidad son realizadas en una comunidad de Zaachila, la gente de los lugares vecinos acudían caminando para las terracerías que pasan entre la milpa y alfalfa, aún costado del camino a la Trinidad pequeño cerrito lleno de yerbas silvestres, y se le conoce como el cerro del catrín.
Cuenta está leyenda que un par de amigos que regresaban por este camino a Zaachila, andaban ebrios y alegres, uno de ellos se arrimó precisamente a este cerro para hacer del baño y el otro quedó en el camino para esperarlo, pero ya había pasado mucho tiempo y no regresaba fue a buscarlo pero no lo encontró así que fue avisar a su familia a Zaachila y a buscar apoyó para encontrarlo, pero todo fue en vano ya que no lo encontraron y después pensaron que había fallecido aún sin encontrar cuerpo. Al año de su dicha muerte le organizaron una misa y fue aquí donde el supuesto muerto llegó, sano y salvo, con su ropa como se día vestía, sin suciedad ni nada, como sí nunca se hubiera ido.
Contó que cuando se acercó al cerro del catrín escucho voces y apareció una puerta la abrió y se metió, llegando a una cantina y a lo que cuenta pasó ahí solamente una hora, bebiendo un poco y mientras tanto afuera esos minutos fue todo un año.